Una de las ciudades más antiguas de los Balcanes, cuna del emperador Constantino el Grande, Niš conserva vestigios de su pasado romano, bizantino y otomano. Su ambiente acogedor y su ubicación estratégica la convierten en un punto de conexión entre la historia y la modernidad de Serbia.
FORTALEZA DE NIŠ
Construcción otomana del siglo XVIII que domina el río Nišava, símbolo de la ciudad.
CENTRO HISTÓRICO
Calles animadas, mercados y cafés que muestran la vida cotidiana serbia en su estado más auténtico.
PUENTE SOBRE EL RÍO NIŠAVA
Uno de los lugares más agradables para pasear y admirar la panorámica del casco urbano.