La capital nepalí es un mosaico de barrios antiguos, templos ornamentados y plazas llenas de vida.
El contacto con las comunidades locales revela tradiciones vivas, artesanía auténtica y una espiritualidad que se siente en las calles y en las miradas.
PLAZA DURBAR
Conjunto histórico de palacios y templos Patrimonio de la Humanidad.
SWAYAMBHUNATH
Estupa sagrada conocida como el Templo de los Monos, con vistas panorámicas.