A unos 60 kilómetros de Bakú, el paisaje de Gobustán parece de otro mundo. Montañas áridas, rocas erosionadas y cráteres de barro activo componen un entorno casi lunar. En esta reserva, declarada Patrimonio de la Humanidad, se conservan más de siete mil petroglifos que relatan la vida de los pueblos prehistóricos del Cáucaso. Un lugar donde arte, historia y naturaleza se entrelazan en perfecta armonía.
PINTURAS RUPESTRES
Escenas de caza, danza y vida cotidiana de hace más de 25.000 años, un auténtico museo al aire libre.
VOLCANES DE LODO
Fenómeno natural fascinante: burbujeantes conos de barro que liberan gases del subsuelo, creando un paisaje singular e hipnótico.